domingo, 21 de mayo de 2017

SCAVARELLI Y LA MARCHA DEL SILENCIO

NO RESISTO LA TENTACION DE REPRODUCIR LAS VIBRANTES Y B RILLANTES PALABRAS DEL  DR.SCAVARELLI DE QUIEN ME HONRO EN SER AMIGO, SOBRE LA MARCHA DEL SILENCIO ,Y DE MI COENTARIO SOB RE LAS MISMAS

Miles marchan en silencio, coreando por un momento nombres y entonan el himno... decenas de años después, sin esperanza de que sobrevivierán la muerte y la tortura o la ejecución. Marcha en silencio, sin estridencia, solo pidiendo claridad y verdad. Justicia y fin de la angustia de las certezas sin reencuentro por el injustificable ocultamiento Como se puede vivir después de tanto tiempo sin hablar, sin confesar del modo que fuere, que fue de ellos, los que no están porque los desaparecieron. Paso demasiado tiempo. Muchos de quienes tienen que saber, son personas al límite de su vida. Se llevarán ese secreto cruel a las mismas tumbas que les niegan a sus víctimas. Están todos tan convencidos en la barbarie, para no dejar siquiera anónimamente la información de donde los pusieron o que hicieron con sus cuerpos castigados. Es tanto el odio acumulado vivo después de tantas décadas. . En poco tiempo de diferencia vietnamitas y estadounidenses se reconciliaron después de una de las guerras más crueles e inhóspitas de la historia y se informan destinos de los cuerpos . Y aquí nosotros y entre nosotros los uruguayos, queda tanta inhumanidad para no informar lo elemental. Los jóvenes oficiales de ayer viejos hombres de hoy no tienen nada que decir,? . Ellos ordenaron o cumplieron ordenes infames de que otros desaparecieran esos cuerpos y estos soldados de ayer también se llevarán el secreto, el derecho de saber lo hecho y el destino final de ese puñado de vidas perdidas que nos sofoca en la ignominia . Sería irredimible..... No parece mucho pedir dejar el dato en silencio si no les da para dar la cara y redimirse. Una infamia de ejecución continua contra el derecho a saber donde están sus restos. Porque su rostro y su memoria esa necedad inexplicable los ha hecho aún más permanentes. Los uruguayos pedimos la respuesta. No hay honor en el horror de ver sufrir después de hacer sufrir y guardar silencio cruel como si fuera un mérito. Más allá de la barbarie, imposible entender, el silencio cómplice priva de paz a las familias y amigos de quienes hoy serían tan viejos como ellos. Mas allá de la ilusión de la justicia necesaria, mantengo la esperanza en que comience un proceso espontáneo de información sobre el destino de lo que hoy también nos falta. Saber donde los dejaron o que hicieron con ellos, para terminar con la angustia de la incertidumbre más allá de la certeza, más allá del dolor, superando la lascerante incertidumbre empapada de incomprensible falta de piedad hacia quienes esperan saber para vivir su dolor en paz. El estado jamás renunciara a saber, ni tendrá forma de dejar de buscar. El maravilloso adamiaje nacional e internacional de protección de los Derechos Humanos de hoy no deja margen ni para dejar de buscar, ni para prescindir un olvidar. Tarde o temprano la verdad los alcanzará.


 Luis Baietti Tu escrito me parece brillante y conmovedor. Digno de ti y de Andrés , que no por nada los respeto y los admiro, aún en los momentos – que existen y no son pocos- en los que no concordamos. Porque hay algo básico : yo concuerdo con uds. en los fines. No a veces en los instrumentos.
En este conmovedor problema no tengo como no estar de acuerdo en fines y en instrumentos. Y una reflexión : como enseña la doctrina cristiana, que yo respeto y admiro por más que continúe siendo agnóstico, hay que saber perdonar porque sin el perdón no hay paz para nadie. PERO EL PERDON TIENE UN REQUISITO PREVIO , QUE ES EL ARREPNTIMIENTO .Y de qué arrepentimiento podemos hablar cuando algunos de los victimarios continúan torturando a las familias de sus víctimas negándoles el más elemental de los derechos que es el de llorar a sus muertos sobre sus lugares de reposo eterno . Y qué decir de los que callan sobre el destino de las criaturas que secuestraron y están aún en manos ajenas. SEÑORES : TENGAN AHORA QUE EL TIEMPO HA PASADO UN ACTO DE HUMANIDAD QUE NOS PERMITA VOLTEAR LA PAGINA-DIGAN QUE HICIERON CON LOS DESAPARECIDOS. DIGAN QUE HICIERON CON LOS NIÑOS QUE FALTAN A SUS FAMILIAS.
Y un recuerdo final : el delito que esta gente ha cometido es imprescriptible, porque está siendo cometido aún hoy, y los seguirán cometiendo mientras sigan callando.





1 comentario: