domingo, 8 de diciembre de 2019

LA GRIETA ARGENTINA NO ES DE AHORA




La grieta comenzó a aparecer allá por 1944 cuando un joven  Coronel descubrió las posibilidades electorales de la gran masa de sumergidos y excluídos de la Argentina rica y próspera de la oligarquía agro ganadera. PERÓN llevó adelante una política de industrialización unida a una política de organización de los trabajadores en poderoso sindicatos más bien gobernados desde el gobierno como cuadraba a la concepción  básicamente fascista del Coronel en aquella etapa.
Y los “ negros “, entendiendo por tales no a los afrodescendientes como dirían ahora, sino a los modestos campesinos rurales, a las clases de baja extracción económica y bajo índice de cultura,  con rostros toscos y a menudo aindiados hicieron irrupción en la vida política del país para espanto de la clase blanca, adinerada y elegante.
Desde allí la grieta quedó establecida. Con la peculiaridad de que un importante sector de la población al amparo de las políticas seguidas emergió de la pobreza, tuvo hijos que estudiaron carreras universitarias prosperando según ellos por obra y gracia del propio esfuerzo olvidando las medidas gubernamentales que les dieron la oportunidad, y comenzaron a tener un horror de “ los negros “ mayor aún que el de la oligarquía.
Son los que agredidos en su nivel de vida aún votan a la derecha con tal de mantener alejado del poder al populismo que para ellos significa hordas salvajes  capaces de lavarse las piernas en las fuentes de la Plaza de Mayo como en aquel para ellos fatídico 17.10.45

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